Dr. Rath Health Foundation

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Denuncia por genocidio y otros crímenes contra la humanidad perpetrados en relación con el «negocio con las enfermedades» de la industria farmacéutica y la reciente guerra de Irak

Precedente histórico de esta denuncia

El Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg contra los ejecutivos del cartel farmacéutico y petroquímico IG- Farben

Hace más de medio siglo, se celebró el Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg contra los ejecutivos del grupo empresarial IG Farben, el cartel farmacéutico y petroquímico de mayor envergadura en la Europa de entreguerras. El Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg juzgó a los responsables de la Segunda Guerra Mundial y sentó precedente para el enjuiciamiento internacional por crímenes de guerra, y, en última instancia, para la Corte Penal Internacional en La Haya.

Desconocido para muchas personas hoy en día, el Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg condenó no sólo a los líderes políticos y militares, sino también a los ejecutivos empresariales que llevaron a Hitler al poder. Veinticuatro ejecutivos y directores de IG Farben fueron condenados por este Consejo de Guerra. El fiscal general Telford Taylor afirmó en su discurso de apertura: «La acusación culpa a estos hombres, que tienen una responsabilidad adulta, de haber provocado a la humanidad la guerra más devastadora y catastrófica de toda su historia. Asimismo, les acusa de venta masiva, esclavitud, pillaje y asesinato. Éstas son acusaciones terribles».

Y continuaba diciendo: «Estos ejecutivos empresariales inculpados, y no los perturbados nazis, son los principales criminales de guerra. Si sus crímenes no salen la luz y no se les condena, cometerán crímenes aún mayores en el futuro, que ni siquiera Hitler habría cometido».

En 1947, los cargos principales contra los directores de IG Farben fueron:

  • Cargo 1: planificación y dirección de una guerra de agresión e invasión de otros países con el resultado de una destrucción sin precedentes en todo el mundo, la muerte de millones de personas y el sufrimiento prolongado de otros tantos millones.
  • Cargo 2: deportación, pillaje y saqueo de bienes públicos y privados en los países ocupados, con el propósito de ejercer un control económico permanente en dichos países, así como otros crímenes graves.
  • Cargo 3: reducción a esclavitud, malos tratos, régimen de terror, tortura y asesinato de millones de personas.

Hoy, medio siglo después, los cargos presentados en esta denuncia son sorprendentemente similares:

  • Planificación y dirección de una guerra de agresión contra Irak con el pretexto de una lucha internacional contra el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, con el resultado de que vastas áreas del país han quedado devastadas, miles de personas han muerto y cientos de miles han resultado heridas.
  • Pillaje y saqueo de bienes públicos y privados en la lucha por conseguir el poder económico y el control de regiones enteras del mundo a través de la escalada de una crisis internacional. Contra esta guerra de agresión, los acusados estaban provocando deliberadamente el empleo de armas de destrucción masiva, incluidas las armas nucleares, químicas y biológicas.
  • Genocidio mediante matanza, lesiones graves a la integridad física y sometimiento de la población a condiciones de existencia que acarrean la destrucción física, así como los crímenes contra la humanidad de asesinato y otros actos inhumanos.
Pruebas de los delitos cometidos